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El centro de Txaporta refuerza su modelo de inclusión sociolaboral y bienestar con una renovación integral que impulsa el desarrollo de sus 147 profesionales.

El centro de Lantegi Batuak en el polígono industrial Txaporta de Gernika-Lumo ha culminado una ambiciosa renovación integral tras una inversión de 2,2 millones de euros. Esta actuación refuerza su papel como referente de la economía social en Bizkaia, consolidando un modelo en el que el verdadero valor no reside únicamente en las infraestructuras, sino en las personas que forman parte del proyecto.

Un total de 147 personas integran el ecosistema humano del centro, donde cada jornada comienza con historias de compromiso, superación y desarrollo. María Zabala, recepcionista y locutora de la radio interna, es una de ellas. Desde primera hora del día, coordina sus tareas y contribuye a mantener informada a toda la plantilla, reflejando el papel activo de las personas en la vida del centro.

La actividad industrial convive con un fuerte enfoque social. Mientras en la planta de producción se mantienen estándares exigentes para clientes como Ormazabal, MESA, Plastibor o Arruti Group, el modelo organizativo demuestra que la inclusión y la competitividad son compatibles. La coordinación ha sido clave para mantener la actividad durante toda la reforma, un logro que ahora queda reflejado en un mural homenaje con los nombres de la actual plantilla y de los 21 pioneros que iniciaron el proyecto en 1977.

El edificio se estructura en dos espacios conectados. Por un lado, la planta baja acoge la actividad electromecánica, organizada en diferentes secciones productivas que garantizan la eficiencia a través de la adaptación de los procesos. La descomposición de tareas permite que cada persona, independientemente de sus capacidades, participe de forma activa en la cadena productiva.

Por otro lado, la planta superior se ha convertido en un entorno orientado al bienestar personal y al crecimiento emocional de las 36 personas del servicio ocupacional. Talleres como lectura fácil, expresión corporal, arteterapia, musicoterapia o cocina contribuyen al desarrollo personal, la autonomía y la socialización. Iniciativas como el taller de sukaldaritza, donde las personas participantes preparan recetas elegidas por ellas mismas, refuerzan la autonomía y el aprendizaje en un entorno práctico y colaborativo.

El centro también impulsa itinerarios de transición al empleo a través de programas como la formación en alternancia. Casos como el de Paul Legarreta reflejan este recorrido hacia nuevas oportunidades laborales. Asimismo, trayectorias consolidadas como la de Edurne Torrealdai o el desarrollo transversal de personas como Oda El Badaui evidencian el impacto del modelo en términos de estabilidad, capacitación y crecimiento profesional.

El impacto social del centro es significativo. Solo en el último año, generó un Valor Social Integrado de 3,48 millones de euros en Gernika-Lumo, demostrando que cada inversión revierte en bienestar, cohesión social y oportunidades reales de inclusión.

Con esta renovación, Lantegi Batuak reafirma su compromiso con un modelo de empleo inclusivo, competitivo y centrado en las personas, donde cada proceso productivo es también una oportunidad para impulsar el desarrollo individual y colectivo.