El Modelo Vasco de Inclusión Sociolaboral es una referencia internacional que ha demostrado su eficacia en la generación de oportunidades reales para las personas con discapacidad. Se basa en principios de personalización, sostenibilidad y colaboración, situando siempre a la persona en el centro.
¿Qué lo hace único?
Acompañamiento personalizado
Durante toda la trayectoria laboral, desde la orientación inicial hasta la consolidación del empleo.
Entornos laborales accesibles y adaptados
Garantizan condiciones seguras, inclusivas y ajustadas a las necesidades individuales.
Transición al
empleo ordinario
Apoyos integrales, antes, durante y después de la contratación, para asegurar la estabilidad y el desarrollo profesional.
Colaboración
público-privada
Articula políticas activas, recursos y alianzas estratégicas para ampliar las oportunidades.
Principios fundamentales
01
Persona en
el centro
Cada decisión y cada acción se orienta a la autonomía, la participación activa y el crecimiento profesional.
02
Innovación social y tecnológica
Incorporamos herramientas y metodologías que facilitan la inclusión en un mercado laboral en constante evolución.
03
Sostenibilidad y corresponsabilidad
El modelo se apoya en la economía social, reinvirtiendo beneficios en proyectos que fortalecen la red y garantizan su continuidad.
04
Igualdad y
universalidad
Integra la perspectiva de género y la igualdad de oportunidades como ejes transversales.
Impacto y Valor
Social Integrado
El Modelo Vasco de Inclusión Sociolaboral no solo crea empleo: genera valor social y transforma entornos. A través del Valor Social Integrado (VSI), medimos y visibilizamos el impacto real de nuestras acciones, cuantificando no solo los resultados económicos, sino también el valor añadido en términos de inclusión, cohesión social y sostenibilidad.
Gracias al VSI, demostramos que la inclusión sociolaboral no es únicamente una cuestión ética, sino también un motor de desarrollo para Euskadi, reforzando la legitimidad del modelo ante instituciones, empresas y sociedad.
Este enfoque nos permite evidenciar cómo el modelo contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), impulsa la sensibilización social y posiciona a Euskadi como referente europeo en inclusión sociolaboral.